Es pintoresco y peculiar, con una vibra caribeña-tipo Key West y como en una postal con playas y palmeras perfectas como de cualquier otro paraíso tropical. A menudo etiquetado como “La Isla Bonita,” el Cayo Ambergris está ubicado a 56 kilómetros (35 millas) al este de Belice City y está en el borde del segundo arrecife más grande del mundo, convirtiendose en un paraíso para los que hacen snorkel y los buzos. San Pedro es el único punto céntrico de la isla, y en sus calles arénicas se encuentran restaurantes de muchos colores, bares pintorescos, tiendas de recuerdos, y carritos de golf-el modo favorito del transporte en la isla (después de las lanchas).

Originalmente de California, Vivian Yu ha estado viviendo en el Cayo Ambergris desde el 2000, cuando junto con su pareja Jeff, abrió la Casa Azul, una propiedad lujosa en la playa con dos villas, al norte de San Pedro. Llegó a Ambergris por el buceo, la pesca, sus aguas turquesas y se quedó por estas mismas razones. Después de más de una década de una vida como isleña, cuenta con una perspectiva única sobre Ambergris. Aquí Vivian comparte algunos de sus consejos e ilusiones.


La atracción más increíble que he podido observar era un pez martillo muy amistoso (14 pies). Solía vivir afuera de Shark Rey Alley, y la gente se metía al agua y nadaba con él.

No ha estado en Ambergris, si no se ha subido a un carrito de golf para irse de parranda.

Es una ciudad informal. Traiga un vestido de playa bonito y sus sandalias- deje sus tacones en casa.

Los locales se nombran San Pedranos y son muy amigables. Páselos en una lancha y todos le saludan como si fueran antiguos amigos.

Dos cosas que me encantan de la isla: Las vistas caribeñas que veo al despertarme y el hecho de que puedo relajarme en la playa e ir a bucear en 24 metros (80 pies) de profundidad en menos de cinco minutos.

En una noche bonita y suave, no hay nada mejor que la navegación a vela durante el atardecer en la Lady Leslie. Es un negocio familiar, la lancha tiene cojines para sentarse, y Ricky (el yerno) es un genio para hacer sushi.

Para la comida local, Vivian recomienda… la fábrica de tortillas en Back Street, enfrente de Super Buy, vende los tacos de cerdo más deliciosos y con mucho chile a partir de las 7.30 de la mañana. Una vez que se fueron, ya se fueron. Los domingos Estel´s Dine by the Sea sirve costillas de tamaño de un dinosaurio, tipo Pedro Picapiedra. Llegue temprano y no olvide de pedir Belikins congelados-para desalojar a los bloody marys picantes. Hay un chico con tamales que maneja su bicicleta de la playa, con una hielera colgada del timón, de San Pedro a la parte norteña de Ambergris cada día. Hablando de dedicación! Sus tamales y burritos están deliciosos. En Carlos & Ernie’s Runway Bar puede sentarse en banquitas chiquitas y observar los aviones aterrizando en el aeropuerto de San Pedro, mientras está comiendo nachos de res. Para algo dulce, no se pierda el Belize Chocolate Company, recientemente abierto en Front Street. Y por último, aunque afuera de la ciudad, el Rojo Beach Bar en el Casa Azul es una obligación. Tiene que probar nuestro bogavante a la plancha. El key lime martini sabe muy rico y cuenta hasta con galletas graham en la orilla!”

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